lunes, 8 de noviembre de 2010

-No Title-

El corazón vive más allá de los pensamientos racionales, en un mundo en donde la única ley que vale es el todo vale. No me malinterpreten, no es un todo vale al estilo Maquiavelo, es la certeza de que no hay esfuerzo muy pobre o muy débil que no realices con tal de lograr los sueños del corazón. Hay una frase popular que suena muy a menudo “el corazón quiere lo que quiere el corazón”, en realidad no existe mejor manera de explicarlo, ese órgano caprichoso (entiéndase corazón como el lugar en donde habitan los sentimientos, no en el sentido literal del término), que generalmente nos causa más penas que alegrías, tiene la certeza que le da la sabiduría de comprender que no hay razón más fuerte que la búsqueda del amor. El sentido de la vida encuentra su lugar cuando entiendes lo que significa amar. No existen éxtasis más supremo o droga más adictiva que el sentir la respiración del ser amado. Quien encuentra el amor, encuentra la paz en brazos del qué le hace soñar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario